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No al oleoducto Dakota Access

  • Respect Our Water

En vista de las elecciones recientes y de las terribles atrocidades que tienen lugar en Standing Rock, Dakota del Norte, contra los indios Lakota o “Protectores del agua”, como ellos se consideran, me encuentro en un estado de escepticismo. Aprendí a confiar en nuestra democracia y en las personas elegidas para hacer lo correcto, y a honrar y respetar a todas las personas.

Hoy, reconozco que he vivido una vida de privilegio a ciegas. Nací en los Estados Unidos de América y tuve oportunidad de recibir educación y llegar a ser lo que anhelaba.

Se me concedió este regalo porque mis antepasados decidieron con valor dejar atrás nuestro legado indígena y darme las oportunidades con las que he sido bendecida.

En agosto del 2016, debido a una prueba de ADN, descubrí que soy 45% indígena estadounidense. Esta noticia me sorprendió; siempre creí que era hispana de ascendencia mexicana.

Comencé a sentir un impulso incontenible del Espíritu de ir a Standing Rock, Dakota del Norte, para apoyar y estar presente en oración en la reunión más grande de indígenas estadounidenses en más de 100 años, y protestar contra el oleoducto Dakota Access (DAPL, Dakota Access Pipeline) de 3,800 millones de dólares. DAPL es el proyecto de un oleoducto subterráneo de 1,886 kilómetros de longitud en los Estados Unidos, el cual se suponía que debía pasar por Bismarck, Dakota del Norte. Cuando los habitantes de Bismarck (94% de raza blanca) protestaron, el oleoducto fue desviado a través de la reservación Standing Rock. El DAPL comenzará en la región Bakken de Dakota del Norte, atravesará Dakota del Sur y Iowa hasta entrar a Illinois. Transportará de 470,000 a 570,000 barriles de petróleo crudo diarios. La tribu Sioux de Standing Rock se opuso al proyecto DAPL desde que se enteró de estos planes en el 2014. El oleoducto pasará por debajo del río Misuri, la principal fuente de agua potable de la tribu y de millones de personas aguas abajo.

La empresa petrolera detrás del DAPL es Energy Transfer Partners (ETP) de Texas. En su prisa por completar el oleoducto antes del invierno, han destruido cementerios sagrados en terrenos de la reservación indígena, disparado balas de hule y atacado brutalmente con perros guardianes a los Protectores del agua y rociado a hombres, mujeres y niños con aerosol de pimienta.

¿Cómo puede ser que ETP actúe con tal violencia e impunidad? ¿Por qué el presidente Obama elige con mucho cuidado sus palabras de apoyo a los indígenas y, sin embargo, hasta ahora, se ha rehusado a actuar? ¿Por qué ni Hillary Clinton ni Donald Trump mencionaron nunca la brutalidad que tiene lugar a manos del Departamento del Sheriff del condado de Morton en Dakota del Norte y del personal de seguridad del DAPL? Según el Center for Responsive Politics, OpenSecrets.org, solo hay que seguir los millones de dólares que ETP y otras empresas de petróleo y gas han vertido en diversas campañas y funcionarios. Estas empresas pagan millones para que los funcionarios electos hagan de la vista gorda ante la devastación causada a la humanidad, a la Madre Tierra y todas las criaturas.

A fines de octubre, me comuniqué con mi querida amiga Sherry Woods y la invité a acompañarme en mi viaje de 16 horas en auto a Standing Rock, Dakota del Norte. Pasamos tres noches y cuatro días en la reservación, donde acampamos en una tienda y participamos en una clase sobre antirracismo y en varias bendiciones y otras ceremonias espirituales. Una mañana fresca, asistimos a una ceremonia de oración al amanecer en la que pedimos la guía de los cuatro vientos, de la Madre Tierra y del Padre Cielo. Fue algo maravilloso que me conectó de la manera más profunda con la Fuente máxima de mi interior. Durante la ceremonia, se nos entregó tabaco a cada uno y, después de la oración, colocamos el tabaco en la hoguera. Luego supe que los indígenas consideran que el tabaco es un hilo de comunicación que une a los humanos con los poderes espirituales.

Estuvimos orando bajo un cielo extenso, a la vista de estas montañas increíbles y de esta tierra sagrada exquisita. Esto avivó algo en mi alma, y habló a algo que creo que nos falta a muchos de nosotros hoy en día porque estamos muy compartimentados y desconectados de la naturaleza. Estar al aire libre en esta tierra sagrada fue absolutamente imponente y purificador; una experiencia espiritual increíble. Esta experiencia en Standing Rock cambió mi vida profundamente.

El Cuerpo de Ingenieros del Ejército (ACE, Army Corp of Engineers) aprobó el proyecto sin la debida consulta a los ancianos de la tribu. Después de grandes protestas de la tribu, el ACE “suspendió” el proyecto hasta poder hacer más revisiones. Esto no detuvo el DAPL; de hecho, el DAPL se rehusó sencillamente a acatar la ley y aceleró el proyecto.

Entonces, ¿por qué el Departamento del Sheriff del condado de Morton está defendiendo a una industria de miles de millones de dólares que quebranta la ley? ¿Por qué está arrestando a los Protectores del agua que solo piden que se respeten las leyes? Solo se puede especular que los millones de dólares donados a los Demócratas, Republicanos y otros funcionarios electos han creado un sistema injusto.

Pido a nuestro Gobierno y al Departamento del Sheriff del condado de Morton que tomen en cuenta a la gente antes que a los oleoductos, a la gente antes que a una industria multimillonaria, a la gente antes que a la codicia. Nuestro ecosistema corre grave peligro. Solo en Dakota del Norte, se han encubierto más de 200 derrames de petróleo. Les pido a ustedes que llamen al presidente Obama para pedirle ayuda a fin de superar las diferencias entre el gobierno y las personas que fueron elegidas para servir a la gente. Háganle saber que ustedes apoyan a Standing Rock y que detenga el oleoducto Dakota Access. Pídanle que nos devuelva la capacidad de confiar en quienes fueron electos y que dé prioridad a las personas y a la creación sobre la codicia de las empresas.

Hermana Joni Luna